¿Quién no se ha sentido en un sueño al pasear por Segovia? Nuestra ciudad ofrece al caminante rutas mágicas que cuando se está fuera se recuerdan con cariño. La Alameda del Parral en primavera, la calle Daoíz en verano... son alguno de los ejemplos de por qué Seogvia es única. ¿Qué opináis?