"Quisiera ser como un reloj de sol, que solo marca las horas de luz"
Este fin de semana de Noviembre nos ha dejado un terrible suceso, que desgraciadamente no es el primero de esas características, pero que hay que conseguir que sea el último.
La muerte de un joven de 18 años, Alvaro Ussía tras la brutal paliza que recibió por parte de tres vigilantes de discoteca, que se ensañaron con él hasta el extremo de partirle el pericardio a golpes, tras el tropezón involuntario a la novia de uno de ellos, nos pone de nuevo frente a la necesidad imperiosa de regular legalmente en manos de quien se pone la seguridad de las discotecas, ya que más de una veintena de jóvenes han encontrado la muerte violentamente a causa de las agresiones de éstos porteros que parecen tener patente de corso, y que en realidad actúan de “matones”.
¿Qué condiciones se requieren para actuar de porteros con derecho a paliza?
¿Quién autoriza semejante cosa?
Solo y exclusivamente las Fuerzas de Seguridad del Estado están autorizadas por Ley, a utilizar la fuerza en caso necesario, y siempre bajo las normas del Estado de Derecho, y no cualquier energúmeno enfurecido sin formación ni autoridad legal, cuyo único mérito consiste en ser “un armario de tres puertas”, y no tener escrúpulos en utilizar la violencia a su criterio.
La terrible e injusta muerte de éste muchacho ha de servir para que el Ministerio de Interior, la Administración Municipal, o a quien diantres corresponda, ponga en marcha los mecanismo necesarios para que no vuelva a ocurrir algo así.
Y que sobre estos tres energúmenos caiga todo el peso de la Ley, ya que el único y pobre consuelo que puede quedarle a la familia de ese infortunado joven, es que se haga justicia con todo rigor.