La Historia ... CONTINÚA
29/11/2007
LA SOMBRA DEL ACUEDUCTO
Me despertó una suave brisa entrando por la ventana entreabierta de mi habitación. Abrí los ojos muy a mi pesar y ví que estaba amaneciendo. Sabía que no podía levantarme todavía, pues despertaría a los demás. Me arrebujé más en la cama e intenté volverme a dormir pero me fue imposible; dejé volar mi imaginación y aquellos recuerdos lejanos volvieron a mi memoria por enésima vez. Recuerdos que mi cabeza pide olvidar mientras el corazón parece sordo ante esas súplicas.
Le seguía queriendo aunque nunca lo reconocí. Aún recuerdo aquellos largos paseos, con besos bajo los arcos de nuestro acueducto. Con esos arcos tan inquebrantables como soñabamos nuestro amor. Pero no fue así; fue entre esos mismos arcos donde el amor... VOLÓ. Justo ahí donde creí que todo acababá, la sombra del acueducto se posó en mi vida y dio lugar a esta inquietante y apasionada historia.
Nunca pense que me dolería tanto perder así a alguien. Todo por lo que había soñado desapareció sin mas, pero algo cambió..yo ya no era la misma de siempre. Me convertí en una persona distinta, en una persona que no creía en el amor ni el destino. Me refugié en la lectura. De esta manera me evadía de la realidad, pues no podía afrontar este desengaño.
Un día estaba leyendo en una pradera que solía frecuentar y de pronto, casi sin darme cuenta, me ví observando el paisaje, escuchándo el canto de los pájaros, el murmullo del riachuelo...Entonces me dí cuenta que la vida era muy bonita y que había que disfrutarla en todo momento. Cerré el libro de golpe, me levanté y eché a correr con la sonrisa en los labios.
De camino a casa fui observando cada detalle de mi linda ciudad. Subía hacia el Acueducto, dejando atrás la Alameda y pensando en mi nueva vida. De pronto un joven apuesto llamó mi atención. Necesito un consejo - me dijo susurrándome al oido - ¿Cuál es el mejor lugar para hacer sonar mi violín?. Sin dudarlo ni un segundo le dije: - Acompáñame, yo te llevaré al mejor lugar.
Comenzamos a caminar en silencio. Primero me centré en el retumbar de mis pasos, luego en la música de la naturaleza y de pronto empecé a disfrutar de ese silencio. Me sentía muy bien con su compañía. Era un chico tranquilo y alegre. Balanceaba sus brazos con energía y despreocupación siguiendo el ritmo de sus pasos. Me dí cuenta que aprendería mucho de él.
CONTINUARÁ...
Para continuar la historia entrar en la web
www.segoviaescribe.blogspot.com
y utilizar el formulario! Ánimo y mucha suerte!
Damos también la enhorabuena a la persona cuya propuesta ha sido seleccionada esta vez: Verónica Calvo Llorente. Gracias por participar y contribuir en el desarrollo de esta historia.
Un saludo a todos!